Existen varios modelos de orientación e intervención psicopedagógica con distintas funciones y finalidades que en la mayoría de los casos no se encuentran bien delimitadas (apoyar, diagnosticar) y que se alejan mucho de orientar. Una de las posibles causas de esto puede ser la no contemplación desde un principio de los tres niveles de intervención en Infantil y Primaria; el continuo cambio de las leyes educativas que provoca la no consolidación de un buen modelo de orientación dentro y fuera del ámbito escolar; y el escaso reconocimiento que se le da a la labor que realiza el psicopedagog@. Diversos autores proponen una serie de propuestas de mejora:
1. Desarrollar un modelo organizativo y funcional en los centros educativos de orientación y acción tutorial.
2. Reestructurar los equipos de apoyo externo, teniendo una mayor especialización e interdisciplinariedad a nivel de centro y comunidad.
3.Implantar Departamentos de Orientación en los centros de Educación Infantil y Primaria, ya que la orientación tiene un carácter preventivo.
Las funciones que un modelo de orientación e intervención psicopedagógica debe cumplir son las siguientes:
- Soporte a la organización y dinámica del centro.
- Apoyo al proceso de enseñanza-aprendizaje.
- Orientación académica y profesional.
- Plan de acción tutorial.
- Colaboración con los diferentes estamentos del centro.
- Coordinación con los servicios educativos.
- Orientación externa.
Ana Extremera
La clasificación de los modelos de intervención en orientación varían en función del autor que los clasifique. Así, Bisquerra Alzina R. y Álvarez Gonzalez M. (1996) nos proponen la siguiente clasificación:
MODELOS BÁSICOS DE INTERVENCIÓN (Bisquerra y Álvarez, 1996)
- Modelo Clínico o Counselling
- Modelo de Programas
- Modelo de Consulta
- Modelo de Servicios
- Modelo Tecnológico
Actualmente se tiende hacia un modelo de servicios actuando por programas, ya que recoge lo mejor de ambos modelos (programas y servicios). Además, el modelo de programas se caracteriza por intervenir de forma proactiva, grupal, interna y directa, y atiende a los principios de prevención, desarrollo e intervención social. El rol del orientador según este modelo es el de dinamizador, consultor y experto (también puede asumir otras funciones).
El modelo clínico o de atención individualizada (counselling) se muestra insuficiente en nuestra labor educativa al limitarse a la actuación del orientador a tratar de forma reactiva los problemas del cliente. Este modelo está basado en la práctica psicoterapeútica clínica y no tiene en cuenta los principios de la orientación, esto es, prevención, desarrollo e intervención social.
El modelo de consulta (consulta colaborativa o consulta experta) se fundamenta en una relación triádica (entre tres personas), donde el rol del orientador es el de consultor, que actúa de forma indirecta sobre el cliente (la persona que solicita ayuda) al asesorar a un consultante (normalmente un profesor).
En cuanto al modelo tecnológico, algunos autores no lo consideran un modelo propiamente dicho, sino una herramienta más con la que contar a la hora de intervenir en el contexto educativo.
Francisco Manzaneda Pérez
Aunque algunos autores no consideren el modelo tecnológico de intervención psicopedagógica como un modelo propiamente dicho, Antonio Pantoja en su libro "La intervención psicopedagógica en la sociedad de la información" nos habla profundamente de este modelo. Define y desarrolla las características generales de este modelo, de sus orígenes, fases de desarrollo y limitaciones e incovenientes.
Nos habla del cambio del rol del orientador como consultor, mediador, asesor y coordinador. Se menciona además, su papel de técnico o especialista conocedor y dominador de las nuevas tecnologías de la información y el conocimiento (NTIC),en concreto de aquellos desarrollos diseñados o adaptados a la orientación. El modelo tecnológico pretende hacer valido el reto de la orientación como oferta educativa integral, proyectada hacia el desarrollo y la prevención dirigido a todos los aspectos académicos, personales y profesionales. Las contribuciones de las NTIC a la orientación están favoreciendo que estos procesos se puedan llevar a cabo con una mayor adaptabilidad a los contextos y a los usuarios. Los principales incovenientes vienen al asumir los orientadores nuevos roles y funciones, al ajustar las NTIC al modelo tecnoólogico, al integrar el nuevo modelo en otros ya existentes y al establecer los vínculos de acción con las familias.
Parece incuestionable que la orientación se enfrenta a retos importantes rehuyendo de planteamientos reduccionistas y posiciones únicas. Los modelos de intervención deberán ajustarse a esta corriente de sinergia y adoptar una especie de menú de modelos en el que las NTIC serán su eje de rotación.
Vanessa Muñoz Soto
No hay comentarios:
Publicar un comentario